martes, 6 de julio de 2010

¿Qué es una ética sin Dios?

Desde el tiempo de los griegos, muchos filósofos han intentado demostrar que es posible tener una moralidad universal sin Dios. Se han presentado muchos argumentos en apoyo de esta posición y, en teoría, podrían tener razón, según lo que uno quiere decir con la palabra universal. Ellos dirían que todo lo que hace falta es un consenso de lo que se considera comportamiento correcto e incorrecto. Su posición, con la que discrepamos, dice algo así:

Primero: Si Dios es necesario para la moralidad, entonces todo lo que Dios considere moral es moral. Por lo tanto, ¿para qué alabar a Dios por lo que ha hecho si Él podría haber hecho lo contrario con la misma probabilidad, y esto hubiera sido tan moral como lo anterior? Si lo que Dios dice vale, entonces si Dios decretara que el adulterio es permisible, sería permisible. Si las cosas no son ni correctas ni incorrectas independientemente de la voluntad de Dios, entonces Dios no puede escoger una cosa sobre otra porque sea correcta. Por lo tanto, si Él escoge una cosa sobre otra, su elección debe ser arbitraria. Pero un ser cuyas decisiones son arbitrarias no es digno de adoración.

Segundo: Si la bondad es un atributo que define a Dios, entonces Dios no puede ser usado para definir la bondad. Si lo hacemos, somos culpables de razonamiento circular. Es decir, si usamos la bondad para definir a Dios, no podemos usar también a Dios para definir la bondad.

Tercero: Si uno no cree en Dios, y le dicen que uno debe hacer lo que Dios ordena no le ayudará a resolver ningún dilema moral.

Algunos filósofos, por lo tanto, llegan a la siguiente conclusión: la idea de que una ley moral requiere de un legislador divino es insostenible. (1)

¿Cuál debería ser nuestra respuesta como cristianos? Deberíamos señalar a las personas que están de acuerdo con la posición anterior su falta de comprensión, tanto de Dios como de la naturaleza del hombre.?

Dios es el creador y el sustentador de todas las cosas. Ni siquiera seríamos conscientes de nosotros mismos, y mucho menos de lo correcto y lo incorrecto, si Dios no nos hubiera creado a su imagen espiritual y, por lo tanto, con la capacidad de hacer distinciones morales. Lo cierto es que no tenemos ningún punto de referencia para toda esta discusión acerca de la moralidad fuera de lo que Dios revela. Que nosotros discutamos con la fuente de la moralidad equivale a que la arcilla discuta con el alfarero.

Hay filósofos que dicen que el hecho que Dios defina lo que está bien y lo que está mal es arbitrario. Dios no es arbitrario; Él es la fuente de toda vida y, por lo tanto, la fuente de toda verdad. No tenemos ninguna base para entender siquiera el concepto de ser arbitrario si no es por referencia a un Dios que no cambia. Lo que sería un razonamiento circular o arbitrario en discusiones acerca de nosotros se aclara perfectamente al llevar el dilema cerca del punto focal universal y absoluto para toda la creación: Dios mismo.

El segundo problema con estos argumentos es que no reconocen la naturaleza del hombre. Si el hombre no hubiera caído, es decir, si no estuviera contaminado por el pecado, tendríamos un potencial ilimitado para crear un código universal a partir de nosotros. Pero somos personas caídas, cada uno de nosotros y, por lo tanto, incapaces de saber lo que es bueno (Romanos 3:23). Hasta somos incapaces de llevar a cabo lo que sabemos que es bueno (Romanos 7:18-21).

Así que la cuestión de lo correcto y lo incorrecto tiene mucho que ver con el origen de nuestra creencia, y no sólo la sustancia de ella. No importa cuán sinceramente crea que tengo razón acerca de alguna decisión moral, la verdadera prueba está en el origen de esa creencia. Y Dios es el único origen universal y absoluto de toda moralidad.

viernes, 2 de julio de 2010

Planteamiento general de lo “bueno” y lo “malo”, nuestra moral.

¿Es posible La moralidad sin Dios?

El objetivo del sistema de enseñanza elemental en las escuelas es convencer a los estudiantes de que se puede tener un sistema de ética sin creer en Dios. Ahora bien, se puede concordar con los responsables de la educación de que su postura es teóricamente posible, pero un sistema ético como este está cimentado en la arena. No soportaría la prueba del tiempo ni los azotes de la adversidad.

Ejemplo:

La Unión Soviética intentó construir un imperio sobre el ateísmo, y fracasó miserablemente. Hoy vemos en Rusia los resultados de la ética del ateísmo. Uno pensaría que los rusos, después de haber sufrido tanto bajo un régimen totalitario, se esforzarían por hacer lo correcto como reconocimiento por sus nuevas libertades. Muchos lo han hecho, pero hoy Rusia está desgarrada por el crimen, la avaricia, la ilegalidad y la inmoralidad. ¿Por qué? ¿Fue simplemente demasiada libertad, demasiado pronto, o están cosechando aún las recompensas de la ética del ateísmo?

Muchas personas hoy creen que Dios es, en el mejor de los casos, innecesario, y, en el peor de los casos, un capataz intolerante. Dicen que no necesitan de Dios para vivir correctamente, y pueden establecer sus propias reglas para la vida. Vivimos en un mundo obsesionado por los valores personales. Lo que las personas hacen depende de sus valores personales pero, como los valores de cada persona son distintos, no parece haber ningún patrón según el cual podamos vivir todos. La idea misma de basar nuestra moralidad en nuestros valores significa que hemos aceptado la idea de un sistema de ética relativista. Los valores personales han reemplazado el valor de la virtud como el fundamento para el pensamiento ético. Las virtudes hablan de algunas realidades objetivas, pero los valores personales hablan solo de decisiones subjetivas de nuestra voluntad.

Basar nuestras decisiones éticas en los valores personales es problemático. Por ejemplo, ¿las cosas son buenas porque nos gustan o nos gustan porque son buenas? El filósofo alemán Friedrich Nietzche nos diría que algo es bueno porque nos gusta. Según Nietzche, el hombre mismo es el punto de referencia universal y absoluto para toda su vida. “Dios está muerto”, declaró, creyendo que esta liberación de las demandas de cualquier realidad metafísica era una oportunidad para desarrollar su propio sistema de ética basado en su propio conocimiento.

Hoy, el mundo sigue construyendo un sistema ético basado en la tolerancia y la iluminación fuera de Dios. Los hombres han intentado muchas formas de enseñar esta nueva forma de moralidad sin Dios. Hace más de una década, escuchamos constantemente la expresión “aclaración de valores”. Fue un esfuerzo nacional para permitir que los niños fijaran sus propias normas de comportamiento. Resultó ser un desastre, ya que justificaba prácticamente cualquier tipo de comportamiento. Tal vez los educadores ya no usen la expresión “aclaración de valores” livianamente, como lo hicieron alguna vez, pero muchos todavía intentan enseñar un sistema de ética basado en los propios valores del hombre. Estos son valores que están arraigados en el concepto de bienes deseables, es decir, lo que decidimos que es importante para nosotros.

El uso de la palabra “valores” puede tener un contenido objetivo, pero debemos evaluar la fuente de ese “contenido objetivo”, lo cual nos lleva de vuelta a la pregunta pendiente: ¿es posible tener una verdadera moralidad sin una creencia en Dios?

En este ensayo vamos a tratar esta cuestión presentando los argumentos comunes contra la necesidad de Dios, y luego daremos respuestas a esos argumentos.

viernes, 18 de junio de 2010

¿Por Qué las Personas Escogen No Creer en Dios?

7º Artículo del tema (ANÁLISIS DEL YO PERSONAL)

Hay numerosas razones intelectuales para no creer en una versión teísta de Dios: el naturalismo, el panteísmo, el deísmo, el problema del mal y otros. Estas, diríamos, sin embargo, son razones secundarias. Debido a que nuestras creencias acerca de Dios (como adultos) comienzan en nuestros corazones y luego influyen en nuestras mentes, las razones mencionadas anteriormente para no creer son secundarias ya que vienen después de otra creencia. La creencia primera es una que nace en el corazón (estructura sentimental). Es una elección de no creer.

¿Cuál es la principal razón para esta falta de fe? La respuesta es la deidad humana. Queremos ser Dios/dioses. Reconocer al Dios, sin embargo, significa una usurpación de nuestra propia "deidad." Subconscientemente, lo sabemos. Subconscientemente, entendemos que una relación con el Dios verdadero resultará en sujeción, y no queremos ser súbditos, sólo queremos ser reyes. Así que, en vez de tener una relación con el verdadero Rey y convertirnos por lo tanto en súbditos, escogemos permanecer como reyes nosotros. Esta elección es, inicialmente, una traición a nuestras creencias intelectuales (comenzamos con la creencia en Dios); sin embargo, después que se ha hecho la elección de corazón, nuestras creencias intelectuales comienzan a cambiar. Asumimos nuevas creencias intelectuales para corroborar la elección de nuestros corazones de rechazar a Dios.

Aun la teología de obras (la idea de que podemos ganarnos la salvación por medio de las obras) es un intento de la deidad humana. En esencia, es aseverar que estamos al nivel de Dios. Nos merecemos la vida y el tener una buena relación con Dios porque somos lo suficientemente “buenos,” “hacemos las obras que le agradan a Él” y apartamos lo mas esencial, la Fe, olvidando que la Fe en el sacrificio redentor de Cristo va unida a nuestra forma de vivir, (nuestras obras) tal y como se muestran en su Palabra y no nuestro propio criterio. Dios no podría ni siquiera pensar en dejarnos fuera. Somos demasiado esenciales. Somos Sus pares. Somos Dios/dioses. Pertenecemos ahí. La reencarnación, también, es una forma de teología de obras. La creencia es que, dada la suficiente cantidad de vidas, lograremos con el tiempo la salvación. Con el tiempo, seremos lo suficientemente buenos como para entrar en el paraíso. Dios había dejado en claro, sin embargo,

La decisión última de ser aceptados o no le pertenece a Él nosotros no somos quien.

Adán perdió la vida para sí mismo y para su prole. Cuando Dios creó a Adán, puso en el jardín de Edén el “árbol de la vida”. (Gé 2:9.) El fruto de este árbol no tenía ninguna cualidad intrínseca que impartiese vida; más bien, representaba la garantía de vivir “hasta tiempo indefinido” que Dios otorgaría a aquel que recibiese su permiso para comer del fruto. Como Dios colocó el árbol en el jardín con algún propósito, a Adán sin duda se le hubiese permitido comer de su fruto una vez que hubiera demostrado su fidelidad hasta un grado que Dios considerara satisfactorio y suficiente. Después que Adán transgredió, se le impidió comer del árbol. Jehováh dijo: “Ahora, para que no alargue la mano y efectivamente tome fruto también del árbol de la vida y coma y viva hasta tiempo indefinido...”. Seguidamente hizo valer su palabra; no permitiría que alguien indigno de la vida viviese en el jardín que había sido creado para personas justas y comiese del árbol de la vida. (Gé 3:22, 23.)

Lo que el hombre necesita para vivir. La inmensa mayoría de los investigadores científicos no solo pasan por alto la razón por la que muere la humanidad, sino, lo que es más importante, desconoce cuál es el requisito principal para alcanzar la vida eterna. Si bien es necesario que el cuerpo humano se alimente con regularidad, respire, beba y coma, hay algo mucho más importante para la conservación de la vida. Jehová hizo referencia a esto en su Palabra al decir: “No solo de pan vive el hombre, sino que de toda expresión de la boca de Jehová vive el hombre”. (Dt 8:3.) Jesucristo repitió este mismo principio y dijo además: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra”. (Jn 4:34; Mt 4:4.) En otra ocasión dijo: “Así como me envió el Padre viviente y yo vivo a causa del Padre, así también el que se alimenta de mí, sí, ese mismo vivirá a causa de mí”. (Jn 6:57.)

Paraíso, No Dios

Los seres humanos a menudo quieren un paraíso pero no a Dios. Trabajaremos por un lugar en Su "cielo" pero no queremos conocerlo a Él. Queremos el "cielo", pero no queremos tener nada que ver con su principal Residente. ¿Por qué? Porque entonces nuestra propia "deidad" se vería usurpada. Cuando Dios dice, "Dejen de tratar de ganarse mi favor y sólo acepten mi regalo de la salvación y lleguen a conocerme," nosotros contestamos (mediante una elección de nuestros corazones), "No quiero conocerte a Ti, pero sí quiero los beneficios de Tu favor, así que voy a tratar de continuar tratando de ganarme Tu favor. De esa forma retendré mi propio carácter de rey y todavía seguiré recibiendo los placeres del paraíso." La historia de Adán y Eva lo confirma. Querían el paraíso pero no a Dios, y querían convertirse en Dios.

El problema del argumento anti-teísta del problema del mal es simplemente más de lo mismo. Aquellos que subconscientemente desean, pueden imaginarse y creen en la posibilidad de un mundo perfecto (el paraíso terrenal) igual rechazarán a Aquél que lo ofrece y sin Quien no es posible. El problema del argumento anti-teísta del problema del mal muestra que una persona quiere el paraíso pero no a Dios. Y así, en un intento por "mantener el trono," las personas escogen descreer en Dios en sus corazones “centro de sus motivaciones” (la principal razón para la falta de fe) y reunir luego una munición mental para esta elección. Esta munición intelectual toma la forma de cualquier cantidad de razones (razones secundarias) para no creer en Dios (el argumento anti-teísta del problema del mal es sólo un ejemplo). Estas cortinas de humo son simplemente una justificación de una decisión previa de rechazar a Dios y, en consecuencia, "seguir siendo rey."

El Paraíso Encontrado

La ironía está en que el Dios de la Biblia ofrece su bondad inmerecida a aquellos que se sujetan a Él. Al sujetarnos al Rey Cristo nombrado por su Padre, nos convertiremos en co-gobernantes sobre su reino o como súbditos de ese reino para vivir aquí en la Tierra. Cuando lo rechazamos, sin embargo, nos auto justificamos creyendo que tenemos su beneplácito sin admitir que en la realidad hemos sido rechazados por Él.

Además, sólo aquellos que se sujetan al Rey obtienen el paraíso. Aquellos que quieren seguir siendo reyes, aunque puedan desear, imaginar y creer en la posibilidad de un mundo perfecto, no lo experimentarán. Dios ha dejado en claro (bíblicamente) que aquellos que lo rechacen no obtienen el paraíso - y no tendríamos que esperar que fuera distinto. ¿Por qué dejaría alguien que uno viva en Su hogar (para siempre) si Él supiera que uno lo odiaba secretamente? Él sabe que aunque uno pudiera pensar que quiera Su paraíso, no sería paraíso para uno. Todo en el paraíso le haría acordar de Él. Todo en el paraíso le recordaría de un Rey que está pugnando por su trono. En este caso no sería el cielo sino más bien es un rechazo total.

C. S. Lewis creía que al final sólo habría dos grupos en la humanidad: 1) aquellos que le dicen (o le hayan dicho) a Dios, "Tu voluntad sea hecha"; y 2) aquellos a quienes Dios les dice, "Tu voluntad sea hecha."

El evangelio de Cristo es la prueba decisiva de Dios para determinar en cuál bando caeremos. El mensaje de Cristo es que podemos ser reconciliados con Dios mediante Cristo, mediante su muerte redentora y mediante nuestra fe en esa muerte de sacrificio. El evangelio cristiano es altamente racional. Es una declaración que el Ser perfecto sólo es capaz de una relación perfecta. Logramos esa relación perfecta con Él mediante un apoderado, mediante la obra (ejemplo) de Cristo.

El problema surge, sin embargo, no por la base lógica de este mensaje de evangelio sino sobre el desenlace si uno cree en él. Los seres humanos saben implícitamente que la otra cara del perdón es la reconciliación con Dios; pero muchos de nosotros, tal vez la mayoría de nosotros, no queremos ser reconciliados con Dios. La reconciliación significa la usurpación de nuestro trono, así que ¿por qué tendríamos que estar interesados en el perdón de pecados? No queremos ser perdonados porque no queremos el resultado de ese perdón. No queremos paz con Dios principalmente porque no queremos a Dios. Por lo tanto, la redención de Cristo pierde su significado. Tiene significado sólo para aquellos que ya han decidido renunciar a su propio carácter de reyes y a su "deidad," y que entonces son liberados para sujetarse ante Quien es el verdadero Dios y Rey.

A la vista de las pruebas concluyentes podemos decir categóricamente que las mismas no son un dogma, ni un prejuicio, para quien lo acepte, por el echo de su corroboración demostrada, por lo tanto estas acusaciones de dogmatismo y prejuicioso carecen de fundamento alguno.

DEFINICIÓN DEL SER HUMANO

6º Artículo del tema (ANÁLISIS DEL YO PERSONAL)

En el siguiente planteamiento definiremos al individuo interiormente con sus cualidades internas no adquiridas sino más bien como lo que realmente es, su estructura.



LA CONCIENCIA

f. Conocimiento intuitivo o reflexivo que el sujeto humano tiene de su existencia, de sus estados y de sus actos, y del medio que le rodea. | Conocimiento o sentimiento íntimo del valor moral de las acciones humanas. | Conocimiento preciso y reflexivo de las cosas.

Sinónimos:

alma, interior, yo, corazón, sentimiento, cabeza; conocimiento, discernimiento, concepción, pensamiento, percepción, noción, idea, juicio; moralidad, escrúpulo, cuidado, reparo, delicadeza, pesar, remordimiento.



MORAL:

moral adj. Perteneciente o relativo a las costumbres, los actos y los pensamientos humanos, en especial desde el punto de vista de su bondad o malicia. | Que es conforme a las costumbres comúnmente aceptadas en una sociedad. | Que se presenta a la conciencia como algo que se juzga que está bien o mal, con independencia de que haya o no obligación material. | Que concierne a la acción o al sentimiento, por oposición a la razón lógica. | Dícese del conjunto de facultades humanas, por contraposición a lo físico o material. | Ético. | sentido moral. Capacidad de discernir entre el bien y el mal para actuar de acuerdo con lo que se valora como aceptable. | valor moral. Valor de orden espiritual, no físico. # TEOL. teología moral. Parte de la teología que trata de la ordenación de los actos humanos hacia su fin sobrenatural.

~ f. Conjunto de reglas de conducta consideradas como válidas con respecto a una norma o un fundamento. | Ética, estudio de los comportamientos humanos en tanto que están sometidos a un sistema de valores o de principios. | Estado del ánimo, individual o colectivo. | fig. Fuerza de espíritu, ánimos, arrestos; capacidad de actuar conforme a una decisión o necesidad a pesar de los contratiempos y las dificultades. | DER. INTER. internacional. Conjunto de reglas no jurídicas respetadas por los sujetos de derecho internacional en sus relaciones.



Sinónimos:

morera, zarzamora. _ étiva, filosofía moral, deontología; ánimo, valor. _ serio, severo, juicioso, estricto, ético, espiritual, inmaterial



CORAZÓN:

corazón m. Víscera muscular hueca, situada en el tórax, y que es el agente principal de la circulación de la sangre. | fig. Valor, ánimo, coraje. | fig. Benevolencia, amor. | fig. Medio, centro o núcleo de una cosa. | fig. Objeto al que se da forma de corazón. | fig. Interior de una cosa inanimada. | LOC. abrir el corazón a uno. fig. Quitarle el temor, darle coraje. | abrir uno su corazón. fig. Entregarse espiritualmente. | anunciarle, o decirle, a uno el corazón una cosa. fig. Hacérsela presentir, intuirla. | arrancársele a uno el corazón. fig. Sentir gran dolor o pesar. | atravesar el corazón alguna cosa. fig. Mover a compasión, sentir dolor o pesar por algo. | blando de corazón. fig. Sensible, que de todo se aflige o compadece. | clavarle, o clavársele, a uno en el corazón alguna cosa. fig. Provocarle gran dolor o sentimiento. | con el corazón en la mano. fig. Con sinceridad absoluta. | con el corazón en un puño. fig. Con angustia o temor. | de corazón. fig. Con sinceridad. | encogérsele a uno el corazón. fig. Estrechársele el ánimo. | helársele a uno el corazón. fig. Quedarse pasmado, perplejo, atónito. | no caberle a uno el corazón en el pecho. fig. Estar muy excitado o inquieto por un pesar o una alegría o por la ira. | fig. Ser bondadoso, magnánimo. | no tener uno corazón. fig. Ser insensible, cruel. | romper corazones. fig. Enamorar. | tener uno buen corazón. fig. Ser bondadoso. | tener uno mal corazón. fig. Ser cruel. | tener uno mucho corazón. fig. Ser noble, bondadoso, magnánimo. | fig. Ser apasionado, valiente. # ASTRON. Núcleo. | BOT. Término general utilizado para designar la parte interna de cualquier órgano u otra porción anatómica de una planta. | REL. En el Nuevo Testamento, designa la fuente de las diversas manifestaciones del hombre: lugar escondido; fuente del pensamiento, de la fe, de la comprensión y del endurecimiento; centro de las opciones decisivas, de la conciencia moral, de la ley no escrita y del encuentro con Dios, el único que puede llegar hasta su fondo. | TRANSP. de agujas. Pieza formada por la soldadura de dos cabos de raíl que forman ángulo agudo, que se coloca en desvíos o cruces de vías. | ZOOL. Parte ensanchada, a menudo provista de musculatura, del vaso sanguíneo principal de un invertebrado, cuya función es similar a la del corazón de los vertebrados.



Sinónimos:

entrañas, entretelas; amor, voluntad, benevolencia, bondad, solidaridad; interior, alma; centro, núcleo, meollo, médula

Extraido de la Enciclopedia Multimedia Planeta.




Como podemos apreciar estas cualidades son intrínsecas en el ser humano, es el mismo ser, su composición completa, independientemente de su intelecto el cual podemos decir que es la "herramienta" para ampliar el conocimiento.

El corazón además de ser un músculo con una función definida también adquiere el sentido figurado en el ser humano aludiendo a sus sentimientos internos no adquiridos, el centro de sus motivaciones e núcleo central, de ahí que el apóstol Pablo hiciera alusión a ellas .



Cuando Pablo (en su carta a los Romanos) hablaba del evangelio cristiano, decía que debía ser creído en el corazón (centro de nuestras motivaciones). Es interesante que omitió mencionar la mente en relación con el evangelio. En el pensamiento bíblico, el corazón es el asiento no sólo de las emociones sino de la voluntad. ¿Podría haber querido decir Pablo que creer en nuestros "corazones" es de alguna forma diferente de creer en nuestras mentes?

Es posible que todos los humanos nazcan como teístas, es innato en el ser humano la adoración a algo superior. Llegamos al mundo con la implantación natural en nuestro ser de la existencia de "Dios". El apóstol Pablo habla de este tema como sigue.

(Romanos 2:14-16) 14 Porque siempre que los de las naciones que no tienen ley hacen por naturaleza las cosas de la ley, estos, aunque no tienen ley, son una ley para sí mismos. 15 Son los mismísimos que demuestran que la sustancia de la ley está escrita en sus corazones, mientras su conciencia da testimonio con ellos y, entre sus propios pensamientos, están siendo acusados o hasta excusados.



El ejemplo de estas palabras las encontramos en los siguientes pasajes.

(Hechos 10:1-2) 10 Ahora bien, en Cesaréa había cierto varón de nombre Cornelio, oficial del ejército de la banda italiana, como se le llamaba, 2 hombre devoto y que temía a Dios junto con toda su casa, y hacía muchas dádivas de misericordia al pueblo y hacía ruego a Dios continuamente.)

(Hechos 10:4) 4 El hombre lo miró con fijeza y, atemorizándose, dijo: “¿Qué hay, Señor?”. Le dijo: “Tus oraciones y dádivas de misericordia han ascendido como recuerdo delante de Dios.



Debe notarse que Cornelio era gentil, pero en el relato siguiente se demuestra que en su YO INTERNO estaba consciente de la existencia de Dios.



Hechos 10: 1-8 Ahora bien, en Cesaréa había cierto varón de nombre Cornelio, oficial del ejército de la banda italiana, como se le llamaba, 2 hombre devoto y que temía a Dios junto con toda su casa, y hacía muchas dádivas de misericordia al pueblo y hacía ruego a Dios continuamente. 3 Como alrededor de la hora nona del día vio claramente, en una visión, que un ángel de Dios entraba a donde él estaba, y le decía: “¡Cornelio!”. 4 El hombre lo miró con fijeza y, atemorizándose, dijo: “¿Qué hay, Señor?”. Le dijo: “Tus oraciones y dádivas de misericordia han ascendido como recuerdo delante de Dios. 5 De modo que ahora envía varones a Jope y manda llamar a cierto Simón que tiene por sobrenombre Pedro. 6 A este lo está hospedando cierto Simón, curtidor, que tiene su casa junto al mar”. 7 Luego que el ángel que le habló se fue, él llamó a dos de sus sirvientes de casa y a un soldado devoto de entre los que le atendían constantemente, 8 y les contó todo, y los despachó a Jope.



Cornelio no era prosélito del judaísmo, como algunos han afirmado, aunque estaba familiarizado con los escritos de los profetas, daba dones de misericordia a los judíos, temía a Dios, oraba constantemente y usaba el nombre Jehováh. Las Escrituras dan prueba concluyente de que este oficial del ejército era un gentil incircunciso en el más completo sentido de la palabra. Si Cornelio hubiese sido un prosélito, Pedro no habría dicho que para él, un judío, era ilícito asociarse con este “hombre de otra raza”, en vista de lo que estaba escrito en la Ley concerniente al residente forastero. (Le 19:33, 34; Hch 10:28.) De haber sido un prosélito, los otros seis judíos que estaban con Pedro no se habrían quedado “asombrados” al ver que se derramaba el espíritu santo “sobre gente de las naciones”. (Hch 10:45; 11:12.) Además, ¿qué razón habrían tenido los “apoyadores de la circuncisión” para discutir con Pedro este asunto si Cornelio hubiese sido prosélito? (Hch 11:2.)



Es muy importante para nuestro entendimiento, la comprensión sin prejuicios de esta información, por que es el fundamento de lo que es el ser humano, cuando leemos en Génisis que el hombre fue hecho a la semejanza de Dios y el hecho de que Dios derramara su Espíritu sobre un gentil, corrobora plenamente, que el ser humano es consciente de la existencia de Dios.

Para muchos, sin embargo, eso cambia cuando crecemos. ¿Por qué ese cambio?

Cuando somos niños, tenemos un sistema de creencias algo desprejuiciado. Al crecer, esas creencias cambian mediante el prejuicio. Lo que comenzó (cuando éramos jóvenes) como una creencia natural en nuestras mentes "pasa" por nuestros "corazones" (centro de las motivaciones) y vuelve de nuevo a nuestras mentes. Es en nuestros corazones (el asiento de la voluntad) donde podemos escoger creer en algo o no. Aun si hemos creído en Dios en nuestras mentes y corazones cuando éramos niños, mediante nuestra propia elección podemos decidir descreer en Dios más adelante. Esta creencia de corazón entonces afecta nuestro intelecto y se vuelve una creencia intelectual. Este ciclo de descreimiento - que comienza en el corazón y que luego se dirige hacia la mente - creemos que se encuentra en gran medida en relación a la existencia de Dios. Las personas escogen no creer en Dios. En otras palabras, el rechazo de Dios es inicialmente volitivo y luego se vuelve intelectual.

Fran.

lunes, 14 de junio de 2010

ENTENDIENDO:

5º Artículo.

Cuando anteriormente hacemos referencia a.....

Creencias del Corazón. Creencias de la Mente

¿Es posible que el ateísmo, el agnosticismo y aun el panteísmo no comiencen con la filosofía humana? ¿Sino más bien con la elección humana? En otras palabras, nuestras creencias acerca de Dios comienzan en nuestra voluntad,(sentimientos) no en nuestro intelecto.

....Estamos haciendo referencia al YO PERSONAL, a lo que es el individuo interiormente, (su estructura) como veremos a continuación, pero no todas las personas están de acuerdo con este planteamiento ya que sus conceptos está integrados en un evolucionismo antiteísta, bien por desengaños religiosos ó enseñanzas adquiridas fuera del contexto religioso, sus argumentos son los siguientes….

( Sobre el instinto que plantea lo bueno y lo malo, nadie nace con el, se adquieren después, según el medio que nos desarrollemos.
Para muestra, observe a un niño ir directo a una llama de fuego, para tocarla, ¿Por qué? Por que DESCONOCE que es malo, que es peligroso que le provocara quemaduras o la muerte.
Observe a un niño al borde de un abismo, seguirá caminando por qu desconoce que esta el vacío se puede caer y matar si un adulto no lo protege y le ENSEÑA que eso es peligroso.
A un niño se le enseñara a creer en Dios, o en Ala, o a ser ateo, o a ser agnóstico, o evolucionista, y el adquirirá esos dogmas o prejuicios y los desarrollara.
Se le enseñara que es malo decir malas palabras, usar drogas, etc. Nadie nace así, y no se ofenda porque se lo diga, se realizan estudios al respecto. )
No estoy totalmente de acuerdo con este punto de vista, por el hecho de que esas percepciones no están desarrolladas plenamente en el individuo, igual que en el vientre de su madre desde el principio no a estado desarrollado plenamente, pero la capacidad de la percepción SÍ está presente sin que se le tenga que "enseñar" o implantar.

El argumento presentado como respuesta corrobora este hecho ya que la orientación que dirigimos al niño es para el desarrollo o" llenar ese hueco" de su percepción, independientemente de los peligros a los que se enfrenta en ese desarrollo.

Además decir que el instinto es una cualidad que se adquiere, es totalmente falso, la Enciclopedia Planeta, lo define así,

(Instinto:

Fuerza natural y espontánea del ser humano, presente en lo más profundo del mismo.

Sinónimos:

inconsciencia, impulsión, inclinación, naturaleza, automatismo, reflejo, corazonada, propensión, empuje.)

¿Traerá la Evolución un Mundo Perfecto?

4º Artículo del tema (Análisis del yo persona)

Alguien podría argumentar que el mundo se está convirtiendo en una "buena película" sin la necesidad de un "buen director" - que el mundo se volverá un mundo perfecto por su cuenta. Pero si uno mira las estadísticas, uno notará que nuestro mundo actual se está volviendo más caótico, no menos. No se está dirigiendo hacia la perfección, sino más bien se está alejando. El universo está en un estado de descomposición, no de auto-reparación. Y entre la humanidad hay más guerras, más hambre, más crímenes - a pesar del crecimiento del conocimiento y de la tecnología.

La naturaleza ha demostrado ser mucho más poderosa que la humanidad. Cuando ocurren los desastres naturales, nuestra tecnología no los puede impedir. Estamos teniendo más éxito en registrarlos y en predecirlos, pero no en inhibirlos. ¿Alguna vez tendremos suficiente conocimiento y tecnología como para detener un tifón? ¿Podrá la humanidad alguna vez controlar los vientos? ¿Y qué de la naturaleza humana? A pesar de la tecnología y el conocimiento crecientes, la humanidad sigue siendo tan malvada como siempre. Somos tan codiciosos y egoístas como siempre. La tecnología simplemente nos da más herramientas para serlo. No nos impide ser así. En cambio, nos da una capacidad mayor para ser destructivos.

Es una esperanza ciega creer que evolucionaremos hacia un mundo perfecto. Para lograrlo, nuestro mundo tendría que lograr un dominio total sobre los desastres naturales y una erradicación total de todos los males de la naturaleza humana. Requiere fe creer en un Ser perfecto, pero ¿no requiere la misma cantidad de fe, o más, creer en un mundo perfecto generado humanamente, o en un mundo perfecto que nace del azar fortuito más tiempo?

La humanidad parece tener más que una conciencia de Dios. También tenemos una conciencia de un mundo perfecto. El uso generalizado del argumento anti-teísta para el problema del mal lo confirma. En general, la humanidad desea, puede imaginar y cree en la posibilidad de un mundo perfecto. Si la evolución y la humanidad no pueden conducirnos a ese mundo perfecto, nos quedamos sin llegar ahí, o llegamos mediante el poder de un Ser perfecto.

Creencias del Corazón. Creencias de la Mente

¿Es posible que el ateísmo, el agnosticismo y aun el panteísmo no comiencen con la filosofía humana? ¿Sino más bien con la elección humana? En otras palabras, nuestras creencias acerca de Dios comienzan en nuestra voluntad,(sentimientos) no en nuestro intelecto.

Cuando Pablo (en su carta a los Romanos) hablaba del evangelio cristiano, decía que debía ser creído en el corazón (centro de nuestras motivaciones). Es interesante que omitió mencionar la mente en relación con el evangelio. En el pensamiento bíblico, el corazón es el asiento no sólo de las emociones sino de la voluntad. ¿Podría haber querido decir Pablo que creer en nuestros "corazones" es de alguna forma diferente de creer en nuestras mentes?

Es posible que todos los humanos nazcan como teístas, es innato en el ser humano la adoración a algo superior. Llegamos al mundo con la implantación natural en nuestro ser de la existencia de "Dios". Cuando Dios creó las diversas formas de vida, las sujetó a la ley de reproducirse “según su género”, lo que excluía la evolución. (Gé 1:11, 12, 21, 24, 25.) El hombre también produjo hijos “a su semejanza, a su imagen”. (Gé 5:3.) En el Salmo 139:13-16 se habla del crecimiento embrionario de un niño en la matriz y se dice que todas sus partes están escritas en el “libro” de Jehováh antes de que ninguna de ellas viniera a la existencia. En Job 26:7 se dice que Jehováh es Aquel que está “colgando la tierra sobre nada”. En la actualidad, los científicos atribuyen la posición de la Tierra en el espacio fundamentalmente a la interacción de la ley de la gravedad y la fuerza centrífuga.

La ley de la conciencia. Esta se debe a que las personas tienen la ‘ley escrita en el corazón’. Aquellos que no están bajo una ley directa de Dios, como la Ley dada por medio de Moisés, son “una ley para sí mismos”, pues sus conciencias hacen que sean “acusados o hasta excusados” en sus propios pensamientos. (Ro 2:14, 15.) Muchas leyes justas de las sociedades de este mundo (que no aceptan a Dios) reflejan esta conciencia con la que se dotó originalmente a Adán, nuestro antepasado común, y que se transmitió por medio de Noé.

Fran.

sábado, 12 de junio de 2010

LA GRAN IRONÍA

3º Artículo del tema (ANÁLISIS DEL YO PERSONAL)

La Gran Ironía

A menudo, las personas que usan el problema del mal como argumento anti-teísta son también personas que creen que Dios es simplemente un invento de la mente humana. (Dios como invento es el punto de vista de la psicología moderna y de gran parte de la filosofía.) Pero he aquí el truco: Sea que estas personas se den cuenta o no, están argumentando que es posible un mundo perfecto (está implícito en su argumentación, como se demuestra más arriba). Si un Ser perfecto es un invento de la mente humana, entonces ¿no lo sería también un mundo perfecto? Si es así, entonces el argumento anti-teísta queda destrozado, se ha vuelto inerme, porque una premisa necesaria de la discusión - que un mundo perfecto es posible - es simplemente un invento humano.

En un mundo puramente materialista, uno donde no se necesita de un Dios, uno en que todo es causado por el azar fortuito más el tiempo, ¿por qué pensaría alguien que un mundo perfecto es posible? Y, sin embargo, eso es lo que piensa la gente. Eso es lo que piensan los ateos que usan el problema del mal como un argumento anti-teísta. Como hemos visto, el argumento gira alrededor de la posibilidad de un mundo perfecto. Sin ese posible mundo perfecto, estamos pidiéndole a Dios que sea responsable por una imposibilidad. ("No creo en Dios porque no hay triángulos de cuatro lados.")

Pero ¿acaso no es un mundo perfecto una aseveración igual de grandiosa como un Ser perfecto? Podríamos dar un paso más: ¿Acaso no es la aseveración del ateo (sea que se dé cuenta o no) que un mundo perfecto es posible todavía más escandalosa que la aseveración del teísta de que un Ser perfecto es posible? ¿Por qué, si todo es azar fortuito más tiempo, creería alguien alguna vez que los volcanes, los huracanes y los otros desastres naturales, junto con los males causados por la humanidad, habrían de cesar alguna vez, ya que el universo es simplemente caótico? No obstante, el ateo que usa el problema del mal como un argumento anti-teísta está diciendo justamente eso: Un mundo no-caótico, no-malo es posible. Y, porque ese mundo es posible, el hecho que nuestro mundo no sea así ahora es prueba de que no hay Dios. En esencia, lo que se está diciendo es lo siguiente, "Yo no creo que los buenos directores de película existan, pero creo en la existencia de buenas películas." Esperaríamos encontrar que un mundo perfecto sea parte de un paradigma teísta, pero no de un paradigma no-teísta. Y, sin embargo, para aquellos que usan el argumento anti-teísta mencionado más arriba, lo es.

FRAN.

TRES CREENCIAS SIGNIFICATIVAS

2º Atículo del tema (ANÁLISIS DEL YO PERSONAL)

Al examinar el argumento en contra de la existencia de Dios debido a nuestro mundo imperfecto, descubrimos tres creencias significativas para los que presentan el argumento y que son intrínsecas al argumento mismo:

Un mundo perfecto es deseable.

Un mundo perfecto es imaginable.

Un mundo perfecto es posible.

¿La Posibilidad de un Mundo Perfecto?

Debemos ponernos a pensar. ¿De dónde provienen este deseo, esta imaginación y esta creencia en la posibilidad? Podemos entender el deseo y la imaginación de un mundo perfecto. Lo que es más difícil de entender, sin embargo, es por qué pensaríamos que es posible. Por ejemplo, podría desear volar como un pájaro. Hasta podría imaginarlo en mi mente. Pero ¿podría pensar que sería posible? No. ¿Deseable? Sí. ¿Imaginable? Sí. ¿Posible? No.

No obstante, es ahí donde nos encontramos. Sea que las personas se den cuenta o no, cualquier argumento en contra de la existencia de Dios que use a nuestro mundo imperfecto como prueba sugiere que el argumentador piensa que un mundo perfecto es posible. Dios no sería cuestionado por una imposibilidad. En efecto, los argumentadores están diciendo, volviendo atrás al ejemplo anterior, "Un buen director [Dios] no debe existir porque no hay buenas películas [vivimos en un mundo imperfecto] - y porque creo en la posibilidad de buenas películas [la posibilidad de un mundo perfecto]."

martes, 8 de junio de 2010

ANÁLISIS DEL "YO" PERSONAL

SUBTEMAS:

Tres creencias significativas.

La gran ironía.

¿Traerá la evolución un mundo perfecto?.

Entendiendo

Definición del ser humano.

¿Por que las personas escojen no creer en Dios?

Planteamieno general de lo “bueno” y lo “malo”.

¿Qué es una ética sin Dios?

La ética de la creencia.

De una rajadura en un dique a una inundación en el valle.

Como reparar la brecha ética.

Como medir la moralidad.


Análisis del “yo” personal, nuestra estructura sentimental (centro de nuestras motivaciones) como individuos.



Este artículo trata el tema desde el punto de vista de un posible mundo perfecto: un análisis del argumento anti-teísta basado en el problema del mal.

Definición de teísmo m. REL. Doctrina que afirma la existencia de Dios y su acción en el mundo. (Enciclopedia planeta)



Introducción:

"No creo en un Dios porque hay tanto mal y sufrimiento en el mundo." Este es un argumento que oímos frecuentemente. Se cree que la existencia del mal y del sufrimiento refuta la posibilidad de la existencia de Dios. ¿Hay una forma más sucinta de enunciar el argumento? Considere lo siguiente:

El argumento anti-teísta basado en el problema del mal reformulado:
No debe existir un Ser perfecto porque nuestro mundo es imperfecto

Tres Elementos Intrínsecos al Argumento

Al examinar el argumento, notamos algunas cosas que son verdaderas de la persona que lo presenta.

(1) La primera tiene algo que ver con el deseo. Es intrínseco a este argumento, para la persona que lo ofrece, el deseo de un mundo perfecto. Está [implícito] el deseo legítimo de parte del argumentador de un mundo libre de autos que explotan, de disparos a mansalva, terrorismo, plagas, injusticia, robos, hambre, racismo, defectos de nacimiento, desastres naturales y cosas parecidas.

(2) El segundo elemento intrínseco al argumento es éste: La persona que lo da puede imaginarse un mundo perfecto. Para el argumentador, hay un mundo imaginado que difiere de nuestro mundo real (el mundo "imperfecto" que genera la discusión). Este mundo imaginado es un mundo "perfecto" porque debe estar, por implicación del argumento, libre de todo lo que hace que este mundo sea imperfecto. Cualquier cantidad de mal y sufrimiento (aun una cantidad pequeña) podría ser usada para argumentar en contra de un Dios perfecto que es un Gobernante perfecto del universo.

En consecuencia, el argumentador debe tener alguna idea de cómo sería un mundo perfecto. ("La razón por la que sé que hay un mundo imperfecto es que puedo imaginarme un mundo perfecto.") Si él/ella no la tuviera, entonces no sería usado como argumento un mundo imperfecto. Es el concepto mental de un mundo perfecto (yuxtapuesto al mundo imperfecto en el cual vivimos) que alimenta este argumento. "Puedo imaginarme un mundo perfecto. Este no es un mundo perfecto. Por lo tanto, un Ser perfecto no existe. Porque si tal Ser realmente existiera, éste sería un mundo perfecto."

(3) Debemos darnos cuenta que el argumento (mencionado al principio) muestra que la persona (el argumentador) realmente desea y puede imaginarse un mundo perfecto. Eso no es todo, porque el argumento también muestra que, según el argumentador, es posible un mundo perfecto.

Si yo dijera, "Yo no creo en buenos directores porque todas las películas que veo son malas," demuestra obviamente que creo que las buenas películas son posibles. Si no creyera que las buenas películas son posibles, tendría que cambiar mi argumentación a, "No creo en buenos directores porque no son posibles las buenas películas." En relación al problema del mal, el argumento sería, entonces: "No creo en un Ser perfecto porque no es posible un mundo perfecto" - pero ése no es el argumento utilizado.

Si no fuera posible un mundo perfecto en la mente del argumentador, no sería presentado un mundo imperfecto como un argumento en contra de la existencia de Dios. El argumento gira alrededor de la existencia de nuestro mundo imperfecto, un contraste con un mundo más perfecto. Sería algo así como decir, "No creo en Dios porque no hay triángulos de cuatro lados." Si sólo fuera posible un mundo imperfecto, Dios estaría siendo hecho responsable de una imposibilidad. Se esperaría que lograra un mundo perfecto, un mundo que no sería posible. Obviamente, según la implicación del argumento, el argumentador cree que es posible un mundo perfecto.

FRAN.